jueves, 26 de marzo de 2009

¿SERA MEJOR UN GRUPO?




Creo que una de las más grandes disyuntivas de la gente que tiene que tomar un curso de idioma está en decidirse por un curso grupal o uno individual.
A primera vista, siempre los cursos individuales asustan, porque implican una inversión de dinero importante, de hecho, más de alguna talla he recibido acerca de que me hago millonaria con mis alumnos...(Believe me, si así fuera, no estaría haciendo clases!!!! Probablemente estaría en Aruba tostando mis piernas fluorescentes...). Los cursos grupales, por otro lado, siempre se ofrecen a precios más módicos, y uno tiende a pensar en el rico ambiente que se crea, de distensión, compañerismo, carrete y cosas afines.
Déjenme sacarlos un poco de ese esquema. Hablemos a colaless quitado: ¿Cuáles son las reales ventajas de uno y otro formato?
A riesgo de salir para atrás con los números (no sería la primera vez), aquí va:

CURSOS INDIVIDUALES:
Ventajas:
1. El profesor está 100% dedicado a uno, eso implica que en avance real, voy a tener la hora completita para equivocarme, que me escuchen, me corrijan, me enseñen y me ejerciten de acuerdo a lo que necesite. Avance óptimo.

2. Curso más corto. Si mi idea era avanzar 1, 2 o 3 niveles, lo normal que me demore en eso será (aproximado, pues depende de características individuales), 60 horas, 120 horas o 180 horas de clases...En cuanto a meses, dependerá obviamente de la frecuencia de las clases.

3. Horarios: De acuerdo a mi disponibilidad horaria. Si no puedo hacer la clase, puedo dejarla para otro día, previo aviso.

4. Material personalizado (para mí solito, exclusivo).

5. Mayor facilidad para expresarse, especialmente cuando se está inseguro de lo que se sabe. Aquí no corre el pánico escénico, no hay nadie que se burle ni que diga cosas que "corten la inspiración".

Desventajas:
1.Sale caro. La inversión es más dolorosa para el bolsillo, digamos, a corto plazo.

2.Tendencia a flojear. Claro, como inevitablemente se es el "regalón" del curso, normalmente aquí la gente se deja estar y no trabaja por su cuenta. Hay remedios para eso. Y duelen...(muajajaja...)

CURSOS GRUPALES:
Ventajas:
1.El costo es inicialmente bastante menor, y el valor de la hora/clase suena tentador...

2.Se pasa bien en la hora de clase, salen buenos chistes, hay gente divertida, uno que otro minazo, etc.
3. Cri-cri...cri-cri...cri-cri...

Desventajas:
1. La hora de clase destinada realmente a cada alumno se debe dividir por la cantidad de participantes...es decir, si son 6 alumnos, el profesor le puede destinar (prestar atención, pescar, darse cuenta de que asistió) ¡¡¡10 MINUTOS!!! por cada hora. O sea, 10 minutos, 2 veces a la semana, 80 minutos al mes...bonito, ah?...Avance mínimo. (Lo increíble es que igual se producen resultados...)

2. Curso más largo. Obvio, con una productividad de 16.6% o a veces de 12.5% por hora, para alcanzar otro nivel de manera decente, puede pasar fácilmente un año...o dos...o tres...Como dicen los gringos: "You do the math" (Uds. saquen la cuenta)

3. Horarios: Es necesario cuadrar la disponibilidad de todos los participantes del grupo. Eso normalmente implica que al menos un par de los participantes quedan con un horario infernal, y tienen que ausentarse la mitad del curso por cuestiones de pega. Bueno, a veces pasa con 3 integrantes. Si no puedo ir a la clase, perdí, porque el curso siguió avanzando. Sólo se suspende la clase en caso de inundaciones, erupciones volcánicas, secuestros armados o que la profesora esté literalmente pata de laucha (aunque normalmente voy a clases igual...sí, me gusta dar pena, OK?)

4. Material: Menos personalizado, pues se debió modificar en pos del avance del grupo. Pocas veces se da la opción de tener contenido extra para cada uno.

5. Menor facilidad para expresarse. Con contadas excepciones, las clases se desarrollan en un principio frente a un grupo de compañeros que miran pero no hablan, porque están muertos de susto. Siempre hay alguno que habla por todos, y normalmente los otros se limitan a escuchar y asentir con la cabeza. El susto a hablar en inglés es normal, típico y cuesta que se pase. De hecho, hay mucha gente que quedó traumada y que nunca más quiso hablar porque algún desatinado se rió de él o le dijo que se fuera a un curso más bajo. Para los que se están iniciando, las experiencias de cursos grupales de inglés pueden ser una pesadilla, por lo que hay que tener mucho tacto para motivarlos a seguir. Cuesta, pero se logra. Por otro lado, para esos alumnos que hablan hasta por los codos, resulta latoso escuchar a alguien que recién está juntando las palabras.

6. Tendencia a flojear. Claro, como los otros van a hacer los ejercicios, no estudio. Van a ir los compañeros, así es que mejor me voy de shopping. Obvio que después vienen las quejas.

A mí, monetariamente hablando me conviene tener muuuuuchos cursos grupales, que duren ojalá unos 5 años cada uno. Así tengo trabajo y platita segura por mucho tiempo. Total, los alumnos no se quejan, y lo que pagan mensualmente es poco por cabeza...Pero me hace sentir una mafiosa...prefiero privilegiar el trato personalizado, y los que han tenido clases conmigo se dan cuenta de la diferencia. De hecho, cada vez que alguien me pide una cotización le envío no sólo los precios, sino que todas las explicaciones posibles de cómo funciona esto...incluído un cálculo de avance real por alumno en el caso de los cursos grupales.
Total, el cliente decide, y yo por lo menos me quedo tranquila de que se los dije. ¿Taré mal?

Un abrazo,

Lucía




lunes, 16 de marzo de 2009

HAY MAS GENTE EN EL MUNDO



Lunes, 7:30 de la mañana...voy bajando en manada por la escalera del metro y sujetando con una mano la cartera, llaves, botellita con agua y tarjeta BIP! .Con la otra voy manoteando para afirmarme de la baranda, para no provocar el primer accidente del día. Nadie va lento, todos con cara de urgidos a la pega, bajamos a ritmo de cumbia, soplados, hasta que llego al famoso torniquete. Ahí una señora de ésas que uno no sabe qué edad tienen, pero siempre se parecen a la mamá de alguien, está haciendo un feroz taco, buscando tranquilamente en su cartera...Lento, lento, más lento...Se arma la fila detrás de ella, pero ella arremete toda digna con la tarjetita reluciente y la pasa por el lector...tiriririri....tiriririri....luz roja. "Señora, avíspese, la tarjeta no tiene plata"
- dice alguien. Ella toda despistada dice: "Ah, no? Bah..."-mientras se da vuelta lentamente rumbo a la caja. En ese intertanto, surgen apretones, agarrones, empujones y varias otras palabras que terminan igual. Nadie quiere llegar atrasado y nadie tiene tiempo que perder. Yo voy livianita, porque total me lleva el grupo. No sé en qué momento me bajaron por el segundo tramo de escaleras y me voy acercando al andén.
Otro taco...una niña con cara de estudiante de algo va pendiente del Ipod y no deja pasar a nadie, pues ocupa todo el espacio que puede. Segunda vez en el día que la misma frase se me cruza por la mente: "Avanza, no estai sola en el mundo"...Primero fue con la señora de la tarjetita, luego la niña del Ipod...en el trayecto a mis clases me encontré con 4 o 5 ejemplos más: Gente que está tan entretenida mirándose el ombligo que no ve que alrededor está lleno de gente con las mismas o más necesidades urgentes que suplir.
Más ejemplos, hace un rato atrás una clienta potencial quería que modificara todos mis horarios de la tarde para hacerle clases a ella, porque no podía en otro horario...Para eso, tenía que correr las clases de 4 clientes antiguos, y acomodara en un horario especial. Además tenía que hacerle precio. Obviamente tuve que decirle que no, de la manera más diplomática posible...pero nuevamente me quedé pensando...sorry, pero hay más gente en el mundo, right? Mis clientes merecen respeto, y el servicio que vendo está íntimamente ligado al tema del horario escogido por cada uno...
Otro ejemplo: Hace unas semanas hubo un problema eléctrico donde vivo, por lo que de un paraguazo nos quedamos a oscuras...día domingo, 9 de la noche, cero posibilidad de arreglo. Corrimos a buscar velas unos, corrieron a tratar de arreglar el desperfecto aunque fuera mirándolo más de cerca otros...pero había un personaje que lo único que preguntaba era: "Lucía, ¿tienes un alargador?"..."Oye XX, ¿tienes un alargador?". Claro, había descubierto que había una zona aledaña con luz, y ella lo único que quería era un alargador para enchufar su tele...qué bueno que nadie tenía (ja! si, soy perversa y qué!), porque me dio rabia que en ese momento sólo pensara en ella...como si no existiera nadie más.
Ultimo ejemplo: Estoy comprando un pollo asado (típico relajo de día domingo) y mientras espero que me atiendan, llega un tipo que podría haber sido primo de Pepe Cortisona. La misma parada, la misma caradura, pero diferentes facciones. El también quería un pollo. Pero empezó a fregar a la niña que atendía porque encontró que el pollo era muy chico (¿alguien ha visto algún pollo de tamaño decente en los negocios de pollo asado?), después le dio conque no estaban bien dorados, luego siguió conque tanto que se demoraban...y por último, le dio conque se le estaban derritiendo los helados (tal cual, pero no me quise reir en su cara, lo dejé para más tarde), que lo dejara pasar antes. Ya nos tenía chatos. ¿Cuál era la justificación para dejarlo pasar antes? Ni por feo le habría resultado. Menos mal que la niña ya estaba quemada con sus comentarios, así es que se hizo la loca. Ahí también pensé que este tipo está convencido que el mundo se lo hicieron a él.
Hay una gran cantidad de especímenes dándose vueltas por ahí que podrían jurar de guata que el universo entero gira alrededor de ellos. Pasan por delante tuyo aunque te choquen y te dejen como puerta giratoria, te dan un codazo en las costillas para avanzar más rápido, se sientan en medio de dos asientos en la micro, se estacionan en medio de dos espacios en el mall, avanzan cada 15 minutos en la fila del banco, se sientan en el suelo en el metro, te tiran el humo del cigarrillo cuando estás esperando la luz para cruzar la calle, se saltan la fila para pagar las cuentas, llegan tarde y no te dicen ni pío, o te dejan plantado sin explicar ninguna cosa, o te hacen llegar a la clase, reunión, prueba o lo que sea, para decirte (después de una hora, eso sí) que no te van a poder atender porque "surgió algo"... Yo me pregunto: ¿Y a ellos quién les dijo que el tiempo de ellos vale más que el de uno? ¿Quién les dijo que son más valiosos, o más importantes, o más lindos, o más perfumados o más especiales? ¿Será algo que comen y yo no consumo? Lo único que tengo claro es que Dios nos hizo todos iguales, por lo que soy absolutamente democrática en este asunto: mi espacio es tan valioso como el suyo...mi tiempo es tan valioso como el suyo...mi trabajo es tan valioso como el suyo...mi vida personal es tan valiosa como la suya...¿Por qué entonces voy a tener que modificarla sólo yo para que nos podamos entender en este mundo? ¡Me niego!
Así es que, a los personajes citados en los ejemplos, la próxima vez que los vea, les voy a reclamar la falta de consideración. A la señora lenta de la tarjeta BIP!: "Señora, por favor no haga taco, la tarjeta debería tenerla lista y cargada para viajar en esta hora". A la niña del Ipod: "¿Me dejas pasar? Tu vas relajada escuchando música, pero de aquí para atrás, vamos todos apurados a la pega". Al Pepe Cortisona del pollo: "A la fila, a la fila, todos tenemos hambre y llegamos antes que usted". Y a la del alargador..."¿Sabes? Estamos todos en el mismo problema, sería bueno que ayudaras, total la tele no es tan importante...hay gente que estaba trabajando".
Mmmm...en realidad no sé si seré capaz de decírselos, me da plancha. Pero de que lo voy a pensar, lo voy a pensar. En una de ésas me atrevo y logro hacer mi pequeño aporte a la convivencia mundial con un "desamermelamiento masivo", enseñándole a unos cuantos que no están solos en el mundo.
De ahí les cuento cómo me fue.
Un abrazo,

Lucía


domingo, 15 de marzo de 2009

RESPONSABILI...QUÉ???



Es increíble. Con este asuntito del blog he confirmado eso de que uno se puede inspirar con cualquier cosa y en cualquier momento para
escribir.

Así es como, a raíz de chascarros varios, plantones, actitudes extrañas, y un par de desilusiones por ahí, decidí referirme esta vez a la responsabilidad. Si. No había palabras más cortas. Sorry.
Si me pusiera a buscar palabras que me definieran, inevitablemente una de las primeras palabras que va a saltar es ésa. Prefiero quedarme sin almuerzo, tomar taxis, correr como loca todo el día, postergar cualquier actividad de recreo con tal de no dejar a alguien plantado...ni qué decir eso de faltar a la pega...impensable. Lo curioso es que, mientras mi afán por no fallarle al otro para algunas personas representa una actitud enfermiza, para otros (y ojo, que este grupito va en aumento) da lo mismo si te quedaste esperando como tonta que te llamaran para confirmar la hora en que iban a celebrar TU cumpleaños, o te levantaste más temprano porque tenías LA clase, o tenías que terminar de manera el famoso proyecto que te desveló toda la semana.
Yendo y viniendo de una empresa a otra he visto muchas cosas. He visto alumnos que te llaman 45 minutos después de que debía haber empezado su clase para decirte que acaban de aterrizar en otra ciudad. (Cuack!). Bueno, si es que te llaman, porque a veces te quedas con el plantón no más. También he visto ingenieros que no llegan a la reunión de coordinación del proyecto más importante del año...y después llegan preguntando por el aguinaldo!. He visto clientes que hacen cambiar el horario de un abogado, lo dejan sin hora de almuerzo, y después no llegan, ni llaman. He visto profesores (y esta es la parte que me interesa a mi) QUE NO LLEGAN A HACER SU CLASE DE INGLES SIN NINGUNA EXPLICACION, Y SIMPLEMENTE DEJAN BOTADO EL CURSO (for ever!). Tengo un alumno que el año pasado estuvo 6 meses tratando de adivinar si su profe le iba a hacer clase ese día o no...
¿En qué mundo estamos? Yo nací en una época en que la palabra de uno valía más que el pasaje de la micro. El incumplimiento de lo que uno había prometido era más importante que muchas cosas, porque a la larga redundaba en credibilidad. Ahora, a la gente le da lo mismo si el cliente se pierde por mala atención, si no llegaste a la comida con tus amigos, si no enviaste el informe cuando debías, si alguien dejó de hacer cosas que debía (o quería, o necesitaba hacer) por estarte esperando...total...(esta es la parte que rellenan con una excusa "mula" que pretende acallar su conciencia).
¿Y qué pasa con esa gente? Los he observado (me estaré volviendo psicópata al acecho?), y en general viven frustrados.
Si uno les pregunta, están súper bien, pero basta tocar un par de puntos más finos y empiezan a salir las taras: es que las cosas no me resultan, es que no tengo control de nada, es que no sirvo para trabajar con horarios, es que no sé por qué tengo tan mala pata en la pega, es que no sé por qué...blablabla...
El otro día una amiga muy sabia me decía: no soporto a la gente que alega y alega acerca de su situación...pero nunca hace nada por resolverla...Y tiene razón. Porque ser irresponsable en general, ser irresponsable con la propia vida, ser irresponsable con los otros no es más que una forma barata y fácil de auto-sabotaje.
He aquí algunos ejemplos:
Evento: Gestión de documentos varios.
Acción a realizar: Ir a la oficina correspondiente y gestionarlos.
Chiva: "Mañana me levanto temprano y lo hago, no he tenido tiempo, lo hago sin falta mañana".
Resultado: El personaje se levantó a las 12 del día y se hizo el loco. No mueve ningún papel y generalmente acumula una cuenta impaga o pierde el beneficio al que iba a postular.
Excusa: No tuve tiempo, tenía mucho que hacer (He visto gente perder hasta bienes inmuebles con este método)

Evento: Obtención de trabajo (free-lance)
Acción a realizar: Ir a domicilio URGENTE a realizar el trabajo solicitado (flete, reparación, análisis, clase). Pago inmediato.
Chiva: "Mmmm...en realidad tengo el horario copado". Variación: "Noooo".
Resultado: Bolsillos planchados. Falta de clientes. Mal humor. Acidez.
Excusa: "Es que esta gente cree que uno tiene que partir corriendo cada vez que te llaman...si uno tiene vida, poh".

Evento: Realización de clase (de cualquier cosa)
Acción a realizar: Ir al lugar de la clase, según horario acordado y realizar su trabajo como corresponde.
Chiva: .....(silencio)
Resultado: Cliente perdido (a veces empresas completas). Falta de clientes, falta de dinero, mal humor, dientes cariados (esto es de mi cosecha...jajaja)
Excusa: "Nooo...dejé de ir porque era muy temprano/tarde/lejos/complicado/etc".

Según yo, debería haber detectores de responsabilidad.Brazalete Blanco: Muy responsable (requiere de lavado para mantener limpio). Brazalete de color: Está haciendo el intento. Brazalete negro: huyan, ni siquiera es capaz de lavar el brazalete. La responsabilidad dice mucho de una persona, especialmente si uno va a pagarles por un servicio. Habla de respeto por el otro, habla de hacer bien su trabajo, habla de quererse uno mismo, habla de poder salir adelante por los propios medios...a un responsable nunca le va a faltar la pega ni la comida...Así es que ojo a quienes anden en búsqueda de soluciones profesionales...si el tipo falla una vez, es mejor pensar que es falla de fábrica, porque la mala costumbre no se quita. Si falla dos veces, ya es merecedero de paliza. Si falla tres veces, es mejor que le peguen a uno, por leso.

Un abrazo,

Lucía



sábado, 31 de enero de 2009

¡NO A LOS CHANTAS!

Día a día me sorprendo más con la capacidad de algunas personas de vivir al borde de la ley. Inventan negocios, crean ilusiones, venden pomadas y sin escrúpulo alguno, se ganan la vida a costa del pago de cosas que nunca cumplen.

Parece que en lo que se refiere al idioma, la cosa es peor.

Aún recuerdo mi primera incursión en la Capacitación en Empresas. Era a través de un personaje extraño, con cara de indio sioux, primer nombre inglés, más chileno que los porotos y modales cortantes. Se presentaba a sí mismo como “Don …”. Para hacer más fácil el cuento, lo vamos a llamar “Don Este”.

Don Este tenía un inglés espantoso, pero se creía mino. Se ganaba la vida proporcionando Capacitación en Idiomas para las empresas. Hacía unas pocas clases él, pero lo que no le tincaba se lo pasaba a sus “profesoras estrellas”, como nos llamaba. Ser profesora estrella implicaba buscar el material, diseñar el curso, pagarse la locomoción, hacer las clases y evaluaciones y al final del mes cruzar los dedos para que pudiera pagarnos. Siempre se quejaba antes de soltar su cheque. Sin querer me fui dando cuenta que por hacer todo el trabajo yo, me estaba pagando una décima parte de lo que él cobraba por hora…y que de paso estaba vendiendo un programa completo de estudios que nunca existió. Un día, Don Este me llamó a las 7 de la mañana, evidentemente ebrio, aunque según él “enfermo del estómago” (a mi nunca se me ha puesto la lengua traposa en esas circunstancias), para que partiera a toda velocidad a hacer una clase al otro lado de la ciudad a reemplazarlo. Tendría que haber tomado un taxi, y de paso ducharme y vestirme arriba del mismo. En ese momento, mientras le decía que no, me decidí a trabajar por mi cuenta.

Han pasado 15 años desde entonces, y aunque los personajes presentan variaciones, me he topado seguidito con muchos chantas en el camino. Y lo que es peor, con las víctimas de los chantas.

Los chantas son variados. Algunos son grandes elefantes blancos que han basado su prestigio en una gran inversión en publicidad. Otros, son pequeños oseznos que venden una pomada por un tiempo, pero pronto desaparecen del mercado por haber caido en las manos de la justicia. Otros, andan sueltos, como tiburones, buscando incautos en las empresas, casi siempre a través de conocidos. Después de “operar” el conocido termina casi siempre desempleado, o por lo menos, con ganas de no recomendar a nadie nunca más en la vida.

Veamos en más detalle:

  1. Elefantes blancos: Generalmente se inician con un gran capital, y el creador siempre vende la historia del pobre inmigrante que tuvo que aprender inglés a martillazos (o a patadas, o con un diccionario en vez de almohada)…la historia sigue con que decidió patentar su método y que nos trae la primicia a Chile (¿alguien sabe por qué siempre se vienen a Chile?). Resultado: abra el diario, la guía de teléfonos, la puerta o el refrigerador, ahí está siempre su propaganda. Cuentan con clientes que han estado años estudiando ahí. Tienen como mil niveles de aprendizaje. Lo que no entiendo por qué esos clientes todavía no pueden hablar inglés…Raro, ¿no?
  2. Oseznos: Estos aparecen de la nada. Un día uno va caminando por el centro y de repente alguien te abraza y te dice que la vida es bella y a los 5 minutos estás firmando 20 pagarés, 10 letras y un testamento donde le dejas todo al instituto de idiomas. A cambio, tu cerebro comenzará a transmitir en frecuencia inglesa en 24 horas más, sólo tienes que asistir a clases regularmente con otros 20 personajes más, comprar el material, firmar esta otra cosita y te regalan un bolso, un monedero, un lápiz pasta fosforecente y un tatuaje en el ombligo. Resultado: Gente en Dicom por cobro adelantado de pagarés y letras, reclamos en distintos portales en Internet. Todavía no tengo el honor de conocer a alguien que haya hecho estos cursos. Sólo conozco gente que los paga sin asistir.
  3. Tiburones: Estos son los peligrosos. Si los oseznos te dejaban endeudado, éstos son capaces de vender tus órganos además. Como normalmente trabajan en solitario, tienen ingresos más reducidos, por lo que tienen más ganas de cazar. Generalmente llegan a ti por un aviso con clases muy baratas. O también a través de un conocido. Se presentan con su camisita blanca y su corbatita (o con una pintita bien a la moda si son mujeres), obviamente con su carpetita bajo el brazo (llena de Curriculums, Certificados de Título, referencias y una pila de fotocopias). Llegan con el cuento aprendido de los Cursos de Inglés, aprendizaje garantizado (¿cómo puedes garantizar un aprendizaje? ¿devuelves al alumno si no te entiende?), modismos, idioms (no, no me faltó una letra, generalmente hablan intercalando palabras en inglés, para hacerse más gringos), y se lanzan con el discurso de los precios por niveles…Que si es más avanzado es más caro, que si es a cierta hora, es más caro, que si es todo en inglés es más caro. Generalmente trabajan con horas pedagógicas (45 minutos) y te fuerzan a hacer 2 horas mínimo por clase. Resultado: lo más útil de las clases fue aprender cómo insultar a tus amigos sin que te entiendan, aprendiste los colores en un libro fotocopiado, te mostraron unas diapositivas con todas las explicaciones gramaticales (si, ¡para eso tuviste que arrendar un datashow!) y te pegaron una estrellita en el cuaderno por hacer la tarea. Ahora optaste por inscribirte en un instituto, porque estás convencido que eres demasiado obtuso para aprender inglés.

Y así se va rotando la gente por todo el sistema: de Elefante blanco a osezno a tiburón, a elefante blanco de nuevo. Cada cierto tiempo, alguien rompe el círculo, analiza lo que quiere y cómo quiere aprender y se lanza a buscar a alguien que le enseñe y no lo engrupa. Aquí es donde empiezan a escuchar las recomendaciones de los amigos...igual pueden pasar años en esa búsqueda...

No importa, sigan buscando, aquí los espero.


Un abrazo,

Lucía



lunes, 26 de enero de 2009

¿POR QUE NO UN GRINGO?


Trabajar de manera continua ya es difícil en mi rubro, pues los cursos vienen y van y generalmente terminan cuando uno más necesita generar ingresos…a fin de año. Así empieza la búsqueda de pegas alternativas que nos socorran en los meses de calor, que para nuestro bolsillo, son los más helados. Pero para hacer las cosas más complicadas, en muchas ocasiones se cierra la posibilidad de un buen curso por esa típica frase rompe-ilusiones: “Yo quiero clases con un gringo…”

Desde el día 1 en que comencé este trabajo hasta la semana recién pasada me he topado constantemente con esa frasecita tonta que me da lata, me da pica y me dan ganas de cambiar de nacionalidad por unos 3 meses no más.

Y no es que tenga algo contra los gringos, ni me da lata que sean mi competencia. Lo que me da lata es que a la gente le cueste tanto entender algo muy simple: LA MAYORIA DE LOS GRINGOS NO SABE ENSEÑAR INGLES.

Insisto, no hablo de picada, tengo mis fundamentos, y los que conocen el rubro me van a encontrar la razón. ¿Cómo que en qué me baso? En lo siguiente, fácil:


  1. La gran mayoría de los gringos (insisto, no todos) que enseñan inglés en Chile vienen de paso por unos meses y buscan ganarse unos pesos para abaratar los costos del viaje. Se presentan en un instituto u Otec, los entrevistan y los capacitan una semana y los envían generalmente a los clientes más importantes…para lucirse con los relatores internacionales.
  2. El nivel cultural de estos gringos que menciono en general es bastante mediocre. Les falta vocabulario, tienen muuuuchas faltas de ortografía, y a falta de léxico apropiado muchas veces se sacan el pillo enseñando todos los garabatos que se saben en inglés. En realidad, en más de una ocasión he discutido esto con mis colegas, y literalmente es como poner a un flayte a enseñar español…a ejecutivos. Los pobres alumnos no se dan ni cuenta.
  3. La mayor parte de estos gringos no sabe cómo enseñar. Nadie les indicó nunca cómo se van introduciendo de manera progresiva los conocimientos en la cabecita de los alumnos. Nadie les enseñó de metodología, ni de contenidos gramaticales, ni de funciones lingüísticas, ni tampoco de cómo enseñar pronunciación. No saben qué errores esperar, cuáles evitar, cómo corregirlos. No saben que cuando uno está al frente tiene que estar preparado para cualquier eventualidad sin perder el control ni el objetivo fundamental de la clase. No saben enfrentar las dudas tampoco. Varias veces me ha tocado supervisar a gringos, y la gran respuesta que dan para explicar algo es “porque es así”. A mi (como a todos los profes de inglés) me entrenaron 5 años para NO dar esa respuesta. Tuve que aprender cómo hablamos español, cómo aprendemos inglés, por qué nos cuesta y cómo podríamos llegarlo a hablar…aprendí los errores tipicos y los no tanto, los sonidos que cuestan, las palabras engañosas, los ejercicios que ayudan en casos extremos, las actividades más enriquecedoras, y un sinfín de cosas que no alcanzo a nombrar acá. Un gringo apurado sabe que en Chile le decimos gringos a todos los que vienen de un país de habla inglesa…
  4. Son fomes. Para enseñar lo más típico que se les ocurre es llegar con un diario en inglés, una fotocopia. Se la pasan a su alumno-víctima para que la lea. Luego comentan lo leído. O sea, zzzzzzzzz…¿qué más puedo decir? ¡Y una que se vuelve mono buscando libros, canciones, diálogos, películas, chistes, ejercicios interactivos, softwares y cosas varias para que la clase no destiña!

Pero ésa es la realidad. Son mi competencia. Tienen muchas fallas, pero también muchos adeptos. Y después de 3 o 4 experiencias de “tuve-un-profe-gringo-pero-no-resultó”, ELLOS, los benditos alumnos vienen a mí. Mansitos, llenos de trancas, dan pena algunos. Ahí yo sonrío y me preparo mentalmente: “hay que entrar a picar…”


Un abrazo,


Lucía


sábado, 17 de enero de 2009

¿TIENE CODIGO SENCE?


No hay caso. Empecé el año con la misma pesadilla de siempre: tratando de convencer a a un posible cliente-alumno de que todos mis cursos se pueden hacer por SENCE. Eso me va a llevar su tiempo y al final no sé en qué vamos a quedar. Y no es porque no sea cierto, tampoco es porque el asunto sea difícil de entender…pero siempre termino dándome de cabezazos con la misma barrera: Recursos Humanos.

Yo no sé qué pasa, pero en todos mis años de circo me he encontrado con cada especimen a cargo del área de capacitación…(y aquí que me perdonen todos los honorables Jefes de Recursos Humanos que sí saben hacer su trabajo…yo hablo de los que no). Les voy a explicar:

Casi todas las empresas (que tributan en 1ª categoría) tienen derecho a capacitar a sus trabajadores. Para eso, hay 2 formas…(DOS, no una, ni una y media, ni una tres cuartos)…La más conocida es contratando el curso que necesite a una OTEC y la segunda es ORGANIZANDO UN CURSO INTERNO DE EMPRESA. En este caso, la empresa contrata a un relator (interno si es de su misma empresa o externo si viene de afuera de la empresa, como yo). Fácil y bonito. Obviamente que hay algunas diferencias:

  1. Curso contratado con OTEC: El curso ya está aprobado por SENCE y tiene un código que lo identifica. Aquí todo el papeleo lo realiza el OTEC. Generalmente son caros, porque hay muchos costos fijos que los OTEC deben solventar.
  2. Curso interno de empresa: El curso necesita aprobación de SENCE. Aquí la empresa hace todo el papeleo, y cuando el SENCE lo aprueba, le da su código identificador, pero para usarlo una sola vez. El trato es directo entre el relator y la empresa…harto más barato que con un OTEC de por medio, sólo lo que cobra el relator.

¿Ven? No tiene ninguna complicación. Lo malo es que cada vez que le cuento esto a mi alumno-potencial y lo comunica al área de capacitación, se ponen nerviosos, se demoran una semana haciendo llamados para todos lados y al final no saben qué hacer. Yo empecé trabajando para un OTEC y todos estos años he sobrevivido gracias a los cursos internos de empresa, así es que a estas alturas me hago hasta trencitas con el cuento. ¡PERO LA GENTE DE CAPACITACION DE LAS EMPRESAS NO TIENE IDEA! Para qué decir el resto de los trabajadores…

Le he buscado hartas explicaciones a esto, y para variar saqué mis propias conclusiones:

a) La gente de capacitación (insisto, salvando las honrosas excepciones) no tiene idea de trabajar con Sence. Toda la normativa y los procedimientos están en la página del Sence, uno los puede bajar, imprimir, averiguar por teléfono, ir para allá, etc. La información es un poco latera, pero es fácil de entender. Hagan una prueba: Pregúntenle algo de esto a la gente de capacitación…altiro los van a llamar por la otra línea, o van a ver pasar volando a Farkas por la ventana o se van a desmayar para no responder la pregunta...se los doy firmado. Obviamente si ellos no saben, menos va a saber el resto de la gente que trabaja en la empresa.

b) Gran cantidad de empresas veneran y siguen fervorosamente a los OTIC. No, no se comen. Los OTIC son organismos SIN FINES DE LUCRO que “guían” a las empresas en esto de la capacitación. Sin embargo, tener un OTIC es excelente negocio…porque son dueños de uno o varios OTEC, y cuando alguien quiere por casualidad hacer un curso interno de empresa, ellos “arriendan” el famoso código a la empresa y lo hacen pasar como que el curso lo hizo el OTEC (tienen inscritos cursos de todo tipo)…la tajada que se llevan es de entre un 5 y un 10% del valor que cobre el relator. Si no les gusta, dicen que otra forma es imposible, total para eso les hicieron firmar un contrato.

c) La gente de capacitación (con las excepciones que dije) no tiene idea de trabajar con Sence. Sí, lo puse dos veces, porque me parece espantoso.


Ahora que me estoy lanzando con mi propio OTEC voy a pasar menos malos ratos de este tipo, pero de seguro me van a aparecer otros. Entretanto, cuando me salgan de nuevo con la preguntita de si mi curso tiene código Sence, obligada a respirar hondo y tomarme un antiácido…total yo sé que tienen código igual.

Un abrazo,

Lucía


lunes, 12 de enero de 2009

LO BARATO CUESTA CARO


Una de las grandes desventajas de mi vida profesional es el tener que batallar constantemente con mis clientes para convencerlos de pagar un precio justo. Ya sean clases particulares o a empresas, siempre hay uno o varios clientes que encuentran que mis servicios son caros.

Yo, por otro lado, estoy convencida de lo contrario. De hecho, he mantenido el mismo precio/ hora por más de 10 años, y que yo sepa, todavía no me he hecho millonaria.

Yo creo que todo está en cómo mira cada uno este asunto de las clases: Mirado desde el punto de vista del cliente, pagar diez mil pesos por hora, dos veces por semana, es caro. Con eso pagan un mes de bencina, o se compran un par de zapatillas o una chaqueta…Mirado desde el punto de vista mío, es barato, porque lo que están aprendiendo les permitirá incrementar sus ingresos hasta en un 100%. Con un par de zapatillas nuevas no van a causar ninguna impresión en una multinacional. Pero sí pueden encontrar un nuevo trabajo mucho mejor remunerado.

De todas maneras, la parte de concretar el tema de las clases para mí es una tortura. La conversación típica que se produce es: -“Me interesa, pero el precio es muy caro…¿no me podrías hacer una rebajita?”...A eso yo respondo: -“Me encantaría, pero no puedo. Mis honorarios incluyen material, asesoría permanente y horario flexible, clases personalizadas y a domicilio...”. Ahí es donde contra-atacan y me dicen: -“Sí, pero en internet yo he visto avisos en que te ofrecen clases hasta por 3 lucas, curso individual”…Ahí es donde tengo que usar todo mi poder de convencimiento y explicarles que a veces esos avisos los ponen estudiantes o gringos que nunca han enseñado. Que los cursos grupales en algunos institutos a veces tienen a 18 personas tratando de captar la atención del profesor y que a la larga lo que invertirìan conmigo en un par de meses, lo terminan pagando en cursos que duran 2 o 3 años. Pero igual a veces no pescan.

En fin, a la vuelta de los años, me vuelvo a topar con la misma gente, que han tomado las clases de 3 lucas. Ahí la conversación es distinta. Después de contarnos cómo estamos y qué fue de nosotros, me dicen lo siguiente: -“Fíjate que he tomado como 4 cursos de inglés, pero no aprendí nada…en realidad, yo entiendo lo que me dicen, pero como que no sé cómo formar las frases para hablar…¿Y tú cuánto me cobrarías por las clases?”. Ahí es donde me hago la lesa, como que nunca negociamos antes, y les doy el precio. La respuesta no se hace esperar: “Mmmm….en realidad me interesa…pero igual lo encuentro un poco caro…¿no podrías hacerme una rebajita…?”

Un abrazo,

Lucía

.


sábado, 10 de enero de 2009

¿CUAL ES LA DIFERENCIA?




El mercado de la capacitación en inglés está plagado de promesas acerca de un aprendizaje casi mágico una vez que firmas el correspondiente contrato.
No hay que ser muy entendido para darse cuenta de que todos se declaran "expertos" en el tema, y en muchos lugares a donde vas, están siempre listos para mostrarte una pila de recomendaciones, fotografías, y textos multicolores, carpetas, cuadernillos y un sinfín de elementos que pretenden "avalar" su calidad.
Sin embargo, en casi 16 años trabajando para el sistema, como simple relatora (entiéndase la Profesora que realmente tiene que hacer las clases), me he dado cuenta que no sólo “no todo lo que brilla es oro”, sino que además, A VECES TIENE UNA PELICULA DE ESMALTE TRANSPARENTE ENCIMA...Me ha tocado conocer por distintos medios a un sinfín de institutos, escuelas de idiomas, centros de capacitación y hasta universidades, y con contadas excepciones, la calidad promedio que ofrecen es MALA (sí, con mayúscula).

Tengo mis propias teorías al respecto para tan mala calidad:

Una, es que los creadores del instituto o centro de capacitación (el título da lo mismo, pues es nombre de fantasía al fin y al cabo) no tienen idea de enseñanza…el asunto es tener un negocio rentable y lo que importa es hacerse mucha publicidad para asegurarse la entrada constante de dinero a costa de los incautos.

Dos, que utilizan un enfoque equivocado con respecto a los cursos. Esto es, deciden desde el principio el método, el texto y los medios didácticos (si es que usan alguno), sin considerar las necesidades y diferencias individuales de sus alumnos-clientes-víctimas Y SIN HACER VARIACIONES…así es como después de tomar 5 años de cursos de inglés seguidos, todavía hay personas QUE NO PUEDEN HABLAR INGLES!!! ¿Por qué? Simple: el método no les acomodó, o no les gustó el texto, o se llenó de nuevas trancas en el camino.

Tres, que venden un curso y emplean a relatores que tienen que venir con su propio material y método…(ojo: aquí no puse Profesores, porque muchos emplean a gringos de paso por el país o a personas que hablan inglés pero no tienen su título de profesor). Este es el caso más dramático, porque aquí no se realiza ninguna labor de supervisión de lo que se está haciendo, cómo se está enseñando o si la persona está aprendiendo…(¡horror!)

Cuatro, todas las anteriores.

Debo decir que sí hay instituciones que realmente entregan un trabajo confiable, de calidad pura, pero siendo honesta…son los menos.

¿Y CUAL ES LA DIFERENCIA, si todos se presentan con la misma sonrisita, la misma carpetita y el mismo Powerpoint? La diferencia está en el CONTENIDO de lo que se vende…

1. Relatores : Deben ser experimentados, con un nivel de inglés excelente (si su inglés suena como Cantinflas, es muy mala señal)

2. Metodología: Debe tener objetivos claros y precisos, yendo de lo más básico a lo más difícil. Debe incluir actividades variadas por cada aspecto a enseñar, INCORPORAR TECNOLOGÍA (la pizarrita blanca y el diario en inglés no motivan a nadie!!!), no basarse en puras repeticiones (para eso mejor comprarse un loro gringo) y sobretodo ADAPTARSE A LO QUE EL ALUMNO QUIERE Y NECESITA APRENDER. Si no es así, huya.

3. Material: Debe ser muy variado y de acuerdo a las necesidades de los alumnos. Si le están ofreciendo el mismo libro que usó en la universidad o en el colegio, es mejor que se invente una reunión urgente y salga rápido de ahí.

4. Número de alumnos: Debe trabajarse con grupos pequeños (mejor provecho de la hora/clase para el alumno) y HOMOGENEOS…si no hacen prueba de diagnóstico y tiene a 3 personas que se lo hablan todo y a dos que no saben ni decir Chile en inglés, ESTO NO VA A RESULTAR…

Por eso, si está pensando en contratar un curso de capacitación para su empresa, investigue bien primero, y hágalo solito (las famosas OTIC tienen sus propias OTEC, recuerde). La franquicia Sence la va a usar igual, pero si elige sólo por el nombre, o porque tienen convenio con los bomberos o porque le regalaron un flotador con el logo, puede convertirse en el dinero peor invertido de su vida. Pero si se fija en los 4 puntos que ya mencioné, de seguro va a poder hacer una buena elección. El mismo consejo corre para los particulares, así es que, a estudiar donde no los hagan lesos.

Un abrazo,

Lucía


sábado, 3 de enero de 2009







¡Hola!

Bienvenido a mi blog.

Si te interesa aprender inglés y estás cansado de lo mismo, te invito a conocer mi mundo. Aquí vas a encontrar un poco de todo, pero principalmente, una forma distinta de enfocar el idioma para que deje de ser un sufrimiento y te permita aprender o practicar lo que ya sabes con temas actuales y gente real.

Con el correr de los años me he dado cuenta de que aprender inglés en nuestro país tiene un esquema demasiado rígido y le falta creatividad.

Normalmente la gente que enseña inglés (profesionales o no) tienden a ceñirse por un texto que siguen al pie de la letra. Una vez terminado el texto, se terminó el curso y el alumno queda en un estado de limbo y con una sensación de tiempo y dinero perdido.

He visto muchísimos casos de personas que han estudiado inglés por años y no logran pasar del nivel básico.

En el mercado hay muchos institutos que ofrecen maravillas, también hay profesores que ofrecen fórmulas mágicas para aprender…pero los resultados siguen siendo los mismos…!

Por eso es que me decidí a hacer algo…es un pequeño grano de arena, pero al menos en mi pedacito de mundo, ha dado excelentes resultados. Lo que hice fue enfocarme en las personas: analizar sus necesidades y sus capacidades y en base a eso diseñar un curso que le calce a la perfección.

Trabajo en base a sus objetivos personales y profesionales y eso lo adapto a su nivel real del idioma.

El resultado es un curso 100% a la medida de mis alumnos con un enfoque absolutamente comunicativo y relacionado directamente con lo que ellos necesitan utilizar.

Te invito a que conozcas más de mi trabajo y que aportes tus ideas u opiniones, a fin de que poco a poco encontremos una forma de derribar más rápido la barrera del inglés en Chile.

Un abrazo


Lucía
.